Las infecciones de transmisión sexual (ITS) han cobrado gran relevancia en los últimos años como un problema de salud pública. La vigilancia epidemiológica en España muestra una tendencia creciente en la incidencia de las principales ITS, como la gonococia, la clamidiasis y la sífilis, en todos los grupos de edad, incluidos los menores de 19 años.
En cuanto al VIH, aunque la tendencia es discretamente descendente, es fundamental mantener los esfuerzos en prevención, dado el impacto de la infección en estas edades. Además, la hepatitis A ha sido motivo de especial preocupación, con un número elevado de casos en menores de 24 años. Según estos datos, aún estamos lejos de alcanzar el objetivo de eliminar las ITS y el VIH como problemas de salud pública, tal y como señala el compromiso internacional con la “Estrategia mundial contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para 2030”.
El abordaje de estas infecciones requiere una aproximación integral, considerando las condiciones sociales que puedan influir en su diagnóstico, incluyendo factores como la accesibilidad a los servicios sanitarios y las barreras estructurales. En el caso de adolescentes, la prevención y el diagnóstico presentan particularidades que requieren un enfoque con mayor perspectiva psicosocial y la creación de espacios adaptados a sus necesidades.
Es indispensable integrar en el sistema sanitario una perspectiva que identifique y elimine el estigma asociado a estas infecciones. Además, el sistema sanitario tiene la responsabilidad de garantizar un entorno accesible, seguro, inclusivo y libre de discriminación, lo que implica mejorar las competencias del personal en diversidad y equidad en salud. El estigma ha sido reconocido como una barrera importante para la prevención y el diagnóstico, en aquellas poblaciones en riesgo de adquirir VIH y otras ITS.
Por tanto, es necesario aumentar el conocimiento entre profesionales sanitarios sobre las ITS, abordar conceptos erróneos y mitos y sensibilizar sobre las consecuencias del estigma y la discriminación.
Un enfoque centrado en la persona es clave para la prevención y el diagnóstico oportuno de estas infecciones. Atención Primaria juega un papel fundamental en el cambio de paradigma hacia un modelo de atención más accesible e inclusivo. Se ha demostrado que un abordaje proactivo desde este nivel asistencial es efectivo en la prevención y el control de las ITS.
En el presente curso se abordarán los conceptos fundamentales sobre la prevención, incorporando perspectivas comunitarias, adoptando un enfoque interseccional y respetuoso, y aumentando las competencias para disminuir el estigma en la atención. Asimismo, se incluirá una revisión de los aspectos más importantes de las principales ITS y su manejo en esta población, explorando cómo integrar estos conocimientos en la práctica diaria para mejorar la accesibilidad y equidad en la atención y con ello contribuir a la reducción de la incidencia de ITS en la población.